¡Sufrimientos y glorias de Cristo! – Parte 2

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¡SUFRIMIENTOS Y GLORIAS DE CRISTO! (II)

1 PEDRO 1: 10, 11

INTRODUCCIÓN: seguimos enfatizando acerca de los sufrimientos de Cristo como lo dice el texto bíblico: “Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos”. En esta segunda parte, estudiaremos algunos sufrimientos en la cruz. Veamos:

1. Llegó a la cruz con Su ROSTRO totalmente DESFIGURADO

Por los escupitajos, golpes, bofeteadas y la corona de espina (Isaías 53: 2, 3). La golpiza (lo digo con reverencia) que recibió de parte de los judíos y de los romanos fue tan grande que Su rostro fue totalmente desfigurado. Tantos azotes, golpes en Su cuerpo y en la cara lo hicieron “irreconocible”.David profetizó al respecto de esto: “…Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza…” (Salmos 22: 6, 7)

El profeta Isaías también profetizó: “Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres Su parecer (el termino para describir un animal defectuoso que no se debía ofrecerle al Señor – Malaquías 1: 14), y Su hermosura más que la de los hijos de los hombres (Isaías 52: 14). “…Y como que escondimos de Él el rostro…” (Isaías 53: 3): “Desviamos la mirada” (NTV)

2. Repartieron Sus VESTIDOS con suertes (Mateo 27: 35; Marcos 15: 24; Lucas 23: 34)

Esto es cumplimiento de la profecía de David (Salmos 22: 18). El evangelista Juan dice que lo repartieron en cuatro partes (Juan 19: 23, 24).  Hasta la TÚNICA le quitaron (Juan 19: 23)

3. Pusieron sobre Su cabeza Su CAUSA escrita (Mateo 27: 37)

Se acostumbraba que en la cruz escribían en una tablilla el delito de la víctima, para que todo el mundo lo supiera (Marcos 15: 26). En el caso de Cristo la tablilla (aunque de burla por Pilato) decía: “Este es el Rey de los judíos” (Mateo 27: 37; Marcos 15: 26) o “Jesús Nazareno Rey de los judíos” (Juan 19: 19). Los judíos lo vieron como un conquistador militar y político. Pero para los creyentes en sentido espiritual: Él es el Rey de todos los cristianos convertidos (Apocalipsis 17: 14; 19: 16). “Rey de Reyes y Señor de Señores” resalta la suprema soberanía del cordero

4. Crucificado en MEDIO de dos ladrones o malhechores (Mateo 27: 38; Lucas 23: 32, 33)

Para también cumplir la profecía (Isaías 53: 12; Marcos 15: 27, 28) 

5. Burla y SARCASMO (Mateo 27: 40-44)

Una de las cosas que le decían burlesca, sarcásticamente y hasta lo retaron: “Si eres hijo de Dios, desciende de la cruz” (vr. 40). “Si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz” (vr. 42).

Igualmente lo decían los ladrones crucificado a Su lado (vr. 44) (Marcos 15: 32). Es cierto que Jesús era el hijo de Dios (Isaías 9: 6; Mateo 3: 7; 27: 54; Marcos 14: 61, 62) y como tal era capaz de descender. ¿Te imaginas si Jesús hubiese bajado de la cruz? ¡No podría salvar a nadie más, sino así mismo! ¡Tampoco existiría el evangelio ni mucho menos oportunidad de salvación! 

6. ABANDONADO por el Padre (Mateo 27: 46) (Salmos 22: 1)

Porque en el momento de morir Él (Jesús) llevó sobre sí las iniquidades nuestras (1 Pedro 2: 24) y el pecado hace división. Por causa de nuestros pecados hubo división entre Dios Padre y Cristo. Además la iniquidad humana impedía en ese momento Su comunión con el Padre. ¡Jesús murió para pagar el precio por nuestros pecados solo! (Isaías 53: 5; 1 Pedro 3: 18). Resaltamos que Jesucristo aun después de muerto siguió siendo el hijo de Dios: “Verdaderamente éste era el hijo de Dios” (Mateo 27: 51-54)  y cuando resucitó, confirmó una vez más que Jesús es hijo de Dios en sentido único (Romanos 1: 3, 4)

Esa es la doctrina gloriosa de la expiación vicaria: Cristo muriendo en la Cruz para expiar por los pecados de los hombres. ¡Él murió en nuestro lugar para pagar la pena por los pecados! La Biblia dice: “Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15: 3). “Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados” (Isaías 53: 5)

Los sufrimientos (dolores físicos) y emocionales de Jesús no se comparan en nada con los sufrimientos espirituales (llevar sobre sí nuestros pecados) que padeció; estos son los que hacen posible la Salvación del hombre. Cristo experimentó la soledad del Infierno en la tierra al ser convertido en pecado para dar muerte al pecado de la humanidad, es por eso que el Padre lo abandonó momentos antes de morir para que pudiera lograr la redención final (Mateo 27: 46)

Cristo soportó todo el peso de la ira de Dios contra el pecador en Su cuerpo al ser castigado y molido por culpa de nuestros pecados. Él tomó el trago amargo que era sufrir la condenación que merecía la humanidad y así lograr dar vida eterna a todo aquel que confié en Su sacrificio (Hebreos 9: 26; 1 Juan 2: 2). Todos por nuestro pecado estábamos condenados al Infierno, mas Cristo tomó nuestro lugar en la Cruz para salvarnos de tal horrible destino al solo tener fe en Su nombre.

Además antes éramos esclavos del pecado, más ahora que hemos aceptado a Cristo como nuestro Salvador somos esclavos de la justicia de Dios, por lo tanto ya no debemos vivir como queramos, sino como a nuestro Señor le agrade: “En efecto, habiendo sido liberados del pecado, ahora son ustedes esclavos de la justicia” (Romanos 6: 18)

7. Le dieron a beber VINAGRE con  hiel (Mateo 27: 48)

Recuerde que el vinagre mesclado con hiel era un extracto de un árbol, usado como droga o calmante, para aliviar el dolor (Salmos 69: 21; Proverbio 31: 6; Mateo 27: 34; Marcos 15: 23; Juan 19: 29, 30). Cuando probó la mezcla no lo bebió, porque quizo estar totalmente despierto para sufrir lo que tenía que sufrir y para cumplir la voluntad de Su Padre en forma total. De hecho la palabra “copa” aquí simbolizaba la voluntad de Dios Padre (lo que Él dio a Jesús para hacer)

8. Le abrieron el COSTADO con una lanza (Juan 19: 34-37)

Lo hicieron después que murió para asegurarse de que Jesús estaba muerto o fue un acto de brutalidad: salió agua y sangre. Lo cierto es que era cumplimiento de la Escritura (Isaías 53: 5; Zacarías 12: 10; Salmos 22: 14; 1 Juan 5: 6, 8). La lanza traspasó el pericardio (tejido que rodea el corazón) y corazón mismo (es la explicación física). Aun después de muerto lo llamaron mentiroso (Mateo 27: 62-66 (vr. 63). Además de todos estos sufrimientos:

  • v  ¿Qué podemos decir de las siete PALABRAS desde la cruz?

La palabra de perdón (Lucas 23: 34), esperanza o salvación (Lucas 23: 42, 43), previsión o amor (Juan 19: 26, 27), desolación o angustia (Mateo 27: 46),angustia física (Juan 19: 28),  triunfo (Juan 19: 30), confianza (Lucas 23: 46). Ver tema las siete palabras de Jesús en la cruz

  • v  ¿Y qué decir de las PROFECÍAS cumplidas el día de Su muerte? En un solo día; el viernes Jesús cumplió treinta y tres (33) profecías. Era la edad que tenía cuando terminó Su ministerio terrenal: empezó de treinta (30) años y fue crucificado cuando tenía treinta y tres (33) años. ¿Sería casualidad? Ver tema profecías cumplidas con la muerte de Cristo

CONCLUSIÓN: todos estos sufrimientos (dolores) físicos, espirituales, emocionales de Cristo estaban profetizados e inclusive por el mismo Cristo (Génesis 3: 15; Salmos 22: 1-1-31; Isaías 52: 13-15; 53: 1-12; Zacarías 12: 10; Mateo 16: 21; 17: 22, 23; 20: 18; 19; 26: 20-24, 29-32; Juan 10: 11, 15-18; 15: 13; Filipenses 3: 5-11; Hebreos 5: 7-10; 7: 22-28; 8: 1-6; 9: 11-15; 23-28; 1 Pedro 1: 10, 11; 1 Juan 3: 16)

Recuerde que con Sus sufrimientos y muerte hemos sido beneficiados. De hecho Sus sufrimientos sirven de consuelo (2 Corintios 1: 3-7), nos animan a no darnos por vencidos (Hebreos 12: 2-4), experimentar la ternura y misericordia de Dios (Santiago 5: 10, 11), son ejemplo para nosotros: nos hace capaces de resistir cuando sufrimos (1 Pedro 2: 20, 21), aprendemos obediencia como Cristo (Hebreos 5: 7, 8)

No todo fue sufrimiento, dolor como lo hemos estudiado y aprendido detenidamente, a través de estas enseñanzas y a la luz de la Palabra de Dios. Donde hemos enfatizado profundamente del sufrimiento de Cristo en Getsemaní o sufrimiento del alma (I), los sufrimientos físicos de Cristo (II) y los sufrimientos de Cristo en la cruz (III).

La Biblia también hace referencia y enseña acerca de las glorias de Cristo, así como Pedro lo enfatizó categóricamente: “Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos” (1 Pedro 1: 10, 11).

Por ejemplo tenemos las declaraciones y descripciones extraordinarias de la manera como Dios Padre le exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre sobre todo nombre (Filipenses 2: 6-11), fue perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación y declarado por el Padre Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec (1 Pedro 5: 7-19; Hebreos 7). Ahora sentado a la diestra del trono de la majestad de los cielos, ministro del santuario, mediador de un mejor y nuevo pacto (Hebreos 8: 1-6; 9: 11-15; 24-28). Más adelante lo estudiaremos en un tema especial. ¡AMÉN QUE SÍ!

Autor: PrediCantor Garys Leandro

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Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. Salmos 143:8

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