Cosas que roban la prosperidad

0
399

Creo que todos recordamos y conocemos la historia de José el patriarca, hijo de Jacob y Raquel (Gen. 35:22), y como llegó a ocupar lugares de privilegio fuera de su parentela en Egipto después de ser vendido por sus hermanos y dado por muerto a su padre; tan es así que solamente el faraón tenia más poder que él en Egipto.

Parte relevante en su historia es la interpretación del Sueño del Faraón, sobre las 7 vacas flacas, que nos ilustra  sobre nuestro proceder en muchos aspectos de nuestra vida.

Génesis 41:17-21Entonces Faraón dijo a José: En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río; 18 y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado. Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto. Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas; y éstas entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado, porque la apariencia de las flacas era aún mala, como al principio. Y yo desperté.”

Génesis 41:25-32Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer. Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años de prosperidad: el sueño es uno mismo. También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años serán de hambre. Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón. He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto. Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra. Y aquella abundancia no se echará de ver, a causa del hambre siguiente la cual será gravísima. Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.”

Las crisis de escasez, no solo es económica, también hay escasez cuando no somos productivos y se da también en el área espiritual. La escasez llega por lo general después de una bonanza o abundancia. Si tenemos un dinero, nos lo gastamos y quedamos lo mismo que antes; si tenemos un buen desarrollo de ministerios, bajamos de nota y nos desanimamos; si viene la bonanza y crecimiento en el trabajo, paramos y fácilmente nos conformamos. Vemos que José estuvo en el anonimato por más de dos años y solo en este entonces, Dios lo trae a la luz para ser usado. Pero aun en medio de la prisión José venia de poseer abundancia espiritual, puesto que dice la palabra que Jehová estaba con El.“No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba”  (Gen 39:23) . Esto es un claro ejemplo de un hombre sencillo y humilde, que pudo romper los esquemas y pasar de una etapa de abundancia a otra de mas abundancia y vivir en sobre abundancia.

Hoy vamos a ver 7 vacas flacas que te roban la prosperidad y que te impiden ver los milagros económicos, en el trabajo, en el ministerio y te hace vivir a diario siempre en lo mismo sin ningún tipo de crecimiento.

1. No tener visión

José comenzó su trato y su prueba a través de un sueño, tuvo una visión, Se gesto un anhelo en su corazón y este deseo de ser grande lo llevo a ser un hombre productivo en todas las áreas de su vida; y por esto, al recibir el favor de Dios.

Todo aquel que no tiene visión, es aquel que toma un dinero y en lugar de hacerlo producir lo gasta; todo aquel que no tiene visión, trabaja por un día por que lo vean, por mostrar lo que hace pero no se proyecta aun ministerio que dure y le forme. Es el que se queda diciendo mañana comenzare…, el próximo semestre terminare…, el próximo mes…, el  año que viene…, y siempre para él hay solo mañanas pero sin objetivos concretos y reales.

2. No tener mentalidad de Líder

Para tener mentalidad de líderes, es necesario prepararse y recibir una buena influencia de alguien. Para tener la mentalidad de líder y tener credibilidad, es necesario prepararse y recibir de un líder mayor para poder mantenerse y producir. Una persona que no tiene mentalidad de líder es aquel que siempre se esta quejando de su líder a quien sigue, es el que se fija en lo que puede alcanzar momentáneamente pero que nunca concluye lo que comienza. Esto genera la perdida de la productividad constante.

3. Las malas influencias

Una tercera vaca flaca, son las malas influencias. Rubén estuvo de parte de José en este lapso de crisis, pero a pesar de que Rubén era una buena influencia, se dejo contagiar de la mala influencia de los demás.

Rubén era el mayor, el tenia que responder por José delante de su padre, pero por tapar un error, dejo que sus hermanos le contagiaran una mala influencia y por esto trajo maldición a su casa. El tenia la autoridad para detener todo pero no tuvo el suficiente carácter, Por qué? Porque estaba contagiado de la mala influencia de sus hermanos que tenían sed de poder y de un lugar privilegiado delante de su padre estaba además lleno de envidia.

Si Ud, tiene ya un capital de trabajo y alguien le pide prestado Ud puede perder el fruto de su trabajo. En el ministerio, cuando eres mala influencia, puede que Dios respalde lo que haces en el momento por que el respalda su palabra, pero tarde o temprano, ese ministerio es tratado y si no da fruto, es cortado. En la casa se convierte una persona en mala influencia, cuando no es un orador, cuando a todo le ve problemas, cuando todo lo que hacen los demás es malo, cuando no esta con el la palabra de Dios, cuando se habla palabra para maldición y no para edificación.

4. El derrochar en tiempos de abundancia

 Por lo general se asocia esto con dinero. Pero uno no solo administra dinero, también administra el tiempo, el trabajo, inclusive la alacena. El no administrar las cosas inclusive el tiempo te roba  la prosperidad. Quien trabaja mas de la cuenta y llega tarde a su casa, su familia no prospera por que nunca esta en la casa para que ellos crezcan. Quien se sale antes del trabajo, no va a ganar lo suficiente; quien de vez en cuando come carne y le siembra cinco kilos, si se come un kilo por día, no va a tener para la próxima semana. Es necesario saber administrar.

5. El “Hago lo que quiero, o lo que me parece bien”

Conocer la voluntad de Dios para nuestras vidas es una de las cosas más importantes que debemos saber si queremos tener gozo y vivir de la forma en que nacimos para hacerlo. Aunque Su Palabra revela todo lo que necesitamos saber, no nos dice cosas que, en nuestra ignorancia, podemos creer (y a veces creemos) que son más importantes. “¿Voy a mudarme a una casa nueva? ¿Este negocio va a funcionar? ¿Qué pasará mañana?”

“Lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que detesto, eso hago.” (Romanos 7.14)

Se trata de esa tendencia constante de pensar, desear y proceder en contra de lo que Dios ha establecido. Para tratar de superar los impulsos de la carne, y crear un abismo entre lo que agrada y desagrada a Dios en nuestra vida, lo primero que tenemos que hacer es un profundo análisis de nuestra vida. Como todos sabemos, el primer paso para la recuperación es reconocer que existe un problema. No creo que exista una persona en el mundo que no ha tenido, o que esta teniendo que atravesar por una situación que les desanima, deprime, frustra, o les enoja.

Dios quiere que camines en fe y cumpliendo su voluntad, porque la fe lo glorifica a Él. La fe dice “Dios es grande, bueno y maravilloso, y tiene todo bajo control” ¡y eso es cierto!

6. No guardar provisión (ahorrar)

Es importante definir lo que significa la palabra ahorrar según el diccionario:

Ahorrar: Reservar alguna parte del gasto ordinario. Posponer un gasto hoy, para realizarlo en el futuro.

Vivimos en un entorno cultural donde no se mira el futuro, donde se quiere todo en forma instantánea y esto son elementos que conspiran contra el ahorro. El sabio Salomón exalta la conducta de la hormiga, un animal tan pequeño que a los ojos de los hombres es tan inofensivo pero con una tremenda sabiduría. A la luz de la Palabra de Dios, el hombre puede convertirse en una persona sabia o en alguien necio o insensato, en cuanto a la forma de conducirse con sus bienes.

“Tesoro preciado y aceite (perfume) hay en la casa del sabio, pero el hombre insensato todo lo disipa” Proverbios 21.20

Pero te has preguntado: Por que no tengo un dinero extra para salir los fines de semana con mis hijos a comer un helado; por que no puedo llevarlos a un parque de diversiones; por que hace más de 5 años que no salgo de vacaciones?

José tuvo presente los tiempos y no miro solo el día a día: Con la ayuda de Dios, José supo tener presente lo que iba a suceder, Él sabía que existían distintos tiempos. En su vida habían sucedidos distintas cosas que marcaban distintos tiempos, había sido vendido por sus hermanos, estuvo de administrador en la casa de Potifar, había estado preso y ahora le tocaba vivir un tiempo totalmente distinto, ser primer ministro de Egipto. Salomón habla que en la vida todo tiene su momento (Eclesiastés 3)

Es importante tener presente que en toda economía existen ciclos (corto, mediano y largo plazo) que marcan crecimiento y estancamiento de la economía. Los siete años de gran cosecha fue un círculo virtuoso que José supo aprovechar muy bien. Los siete años de escasez fue un ciclo de crecimiento negativo (recesión). Debemos tener presente esta realidad y actuar como lo hizo José.

Entonces, qué hacer?, lo primero ir corrigiendo de la mano de nuestro amado Padre, cada uno de los puntos anteriores. Si Jesús es tu Señor y Salvador, entonces tu eres un hijo de Dios. Y porque tú eres su hijo, eres automáticamente un heredero, ¡co-heredero con Cristo de todas las riquezas del Padre!

Por supuesto, que nuestra posición como heredero no tiene nada que ver con las riquezas materiales. El decir que Cristo murió para hacernos ricos en el oro y la plata es blasfemia. La Biblia dice: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad” (Col. 2: 9). Esto quiere decir que Dios le ha dado a Jesús todas las riquezas en gloria. Por lo tanto, ¡él tiene a su disposición todos los recursos necesarios para sacarnos de cualquier día malo que enfrentemos!

Sin embargo, tu preguntarás: “¿No está Dios interesado en nuestro bienestar? Todos mis días malos tienen que ver con mis cuentas, mis deudas y mi falta de dinero. Constantemente me preocupo por las condiciones de vida de mi familia, el tener lo suficiente para vivir.”

Amados, ¡tu Padre comienza satisfaciendo tus necesidades espirituales!, las fisicas vendrán por añadidura. Su Palabra promete: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falte conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil. 4:19). La palabra griega por “lo que os falte” viene de la raíz que significa “haciéndose cargo de los asuntos, todo lo que falte, todo lo que sea necesario.”

Pablo esta diciendo: “Dios es fiel para hacerse cargo de todas nuestras preocupaciones – negocios, finanzas y demás. Eso cubre tu trabajo, tu alimento, tu vestir y tu casa. Más aún, también están las riquezas en su bondad, su fortaleza, su sabiduría y gracia, además de la riqueza de la seguridad de salvación. Y aún más allá de estas, ¡están sus riquezas inescrutables!

Fíjate que Pablo dice: “Dios suplirá todo lo que os falte”- usando el singular. En otras palabras, él esta diciendo: “¡Necesitas una sola cosa a Jesús! Todas tus necesidades están en él. Solo necesitas buscarlo y él proveerá todo.”

Amado santo, puede que te esperen días malos. Pero debes llegar al lugar donde puedas decir: “Jesús, yo pongo toda mi carga en ti ahora. Yo soy un heredero de las riquezas de Dios en Cristo Jesús. Y sé que esas riquezas incluyen una provisión completa para todas mis necesidades físicas. ¡Puedes creerle a Dios por eso!

Dios te bendiga!

Facebook Comentarios
Compartir
Artículo anteriorJesucristo: Poemas Cristianos
Artículo siguienteEl chisme y sus consecuencias
Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. Salmos 143:8

Dejar respuesta